En el hangar del cuartel militar de la Cuarta División en Coca, Orellana, se agruparon 600 raciones alimenticias, la mañana de ayer. Estos víveres no perecibles y galones de agua embotellada estaban destinados para la ayuda a las familias que habitan en las orillas de los ríos Coca y Napo. Ellos resultaron afectados luego del derrame de crudo que se dio en esta zona, hace una semana.
Los provisiones tenían como destino las diferentes parroquias del cantón Aguarico. Alfredo Ponce, director de Gestión de Riesgos de Orellana, contó que 180 personas del Municipio y la Prefectura se movilizaron para preparar las raciones.
"En la tarde se entregarán 500 más a las personas que habitan en la ribera del Napo". Sin embargo, Ponce explicó que ninguna autoridad de la empresa Petroecuador ha ayudado en la entrega y organización de raciones.
"Recién hoy vino una persona de la Secretaría de Gestión de Riesgos; la Cruz Roja vino antes y hoy no hay nadie. Donde se necesita no hay nadie". Aclaró que Petroecuador sí financió los alimentos pero no dispuso personal de apoyo.
Al respecto, José Luis Moncayo, supervisor de Gestión Social de Petroecuador señaló que estuvo presente en la embarcación de raciones alimenticias con destino al cantón Aguarico, la tarde de ayer, desde el muelle del cuartel del Coca. El funcionario aseguró que solo en el área social trabajan 30 personas de esta entidad que viajaron desde Guayaquil, Quito, Esmeraldas y Shushufindi, para colaborar con la logística.
"Hemos hecho un recorrido por casi todas las comunidades, por la ribera del Napo, para ver cuál ha sido el grado de afectación", dijo. La contaminación de las aguas de los ríos Coca y Napo ya no es visible.
Así lo constató este Diario durante un sobrevuelo realizado la mañana de ayer. En un vuelo que duró aproximadamente 50 minutos se pudo observar el color café del río Coca. En ciertos tramos se divisaron pequeñas manchas oscuras que se confundían con la arena, que en algunas partes, sobresalía sobre el caudal.
En el resto del vuelo se observó la misma tonalidad café que habitualmente colorea a ambos ríos. En la vegetación verde y espesa no se divisó ningún tipo de daño. El sobrevuelo llegó hasta la zona del cantón Nuevo Rocafuerte, cerca de la frontera con Perú.
No obstante, se dispuso que las poblaciones cercanas al río aún no utilicen estas aguas, como una medida de precaución. Así lo confirmó el general Edwin Narváez. "Petroecuador y las Fuerzas Armadas ayudamos a dar abastecimiento. No es nuestra tarea, pero lo poco que tenemos lo compartimos".
El vuelo llegó hasta el batallón 57 de Montecristi. El personal militar de esta zona colaboró en la entrega de las raciones y la repetición del agua a 460 familias de Aguarico y Nuevo Rocafuerte.
Así lo explicó el coronel Xavier Cepeda, encargado del lugar. "Se han determinado tres grupos para la distribución de agua de zonas cercanas al río", manifestó Cepeda. Ellos realizaron pequeños viajes en canoa y deslizador a lo largo del río Napo para llegar a las comunidades afectadas. La familia Tapuy, integrada por dos adultos y cinco niños, fue una de las que recibió agua que fue repartida por los militares.
Ellos habitan en la comunidad de San Carlos, en la orilla del Napo, y a 20 minutos en canoa, desde el batallón. "No podemos coger el agua del río pero con lo que nos dan ahorita estamos bien", dijo Pacífico Tapuy, de esta familia. La vivienda de los Tapuy está fabricada con madera y está a no más de 10 metros del río.
En sus orillas ya no se observan manchas en las plantas ni tonalidades oscuras en el agua. Tras un sobrevuelo realizado la tarde del pasado miércoles, la ministra del ambiente, Lorena Tapia, anunció que se realizará un informe para cuantificar la magnitud de la contaminación ambiental. Las fundas con víveres continuaron llegando al hangar militar de Coca, la tarde de ayer. Esta vez, los quintales tenían una identificación con el nombre de Petroecuador, para diferenciarlos con los anteriores suministros de víveres.
Otras decisiones El ministro de Recursos Naturales No Renovables, Pedro Merizalde informó que el servicio de agua potable comenzó a restablecerse para los habitantes de Coca, en Orellana, luego de que se instalaron 12 km de tubería desde el río Payamino hasta la planta de potabilización del Municipio de Francisco de Orellana.
Técnicos de la empresa Clean Caribean ya se encuentran en Coca realizando las inspecciones en las zonas del derrame, para aplicar las medidas de remediación ambiental respectivas. La firma fue contratada para aplicar medidas de limpieza en las zonas contaminadas con crudo, y que tiene su sede en La Florida, EE.UU.
Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO
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